Un poco más sobre la injusticia

José M. Tojeira

Hay gente que asegura que no hay injusticias estructurales. Y mucho peor, las palabras injusticia social le producen alergia. Es cuestión de gustos, pero ciertamente hay injusticias que claman al cielo. Y queremos reseñar una. Demasiado grande y demasiado callada en nuestro medio.

Recientemente se vendieron una serie de bancos. Comercio, Cuscatlán, Agrícola. Por vender sus acciones algunos salvadoreños recibieron más de 50 millones de dólares. Algunas familias más de cien e incluso doscientos millones. La suma total varios miles de millones. Pero no vamos a hablar de lo que gastaron en comprar las acciones cuando Cristiani privatizó el sistema bancario. Porque ese es otro tema, no sólo de injusticia sino de estafa. Compradas baratas hoy se ha multiplicado el valor de las acciones por aproximadamente 20. Y los mismos que privatizaban y compraban antaño, mejoraban hoy enormemente su capital. Pero eso queda para otro día. El tema es el de la venta de las acciones.

Si un farmacéutico le vende medicinas a una persona pobre o de clase media baja, le cobra IVA. Si alguien compra algo en un supermercado, le cobran IVA. Lo mismo un mueble, una computadora, etc. Sin embargo, quienes vendieron sus acciones no le cobraron IVA a quienes se las compraron. Si se hubiera cobrado IVA por la venta de las acciones, el Estado hubiera ingresado cerca de 400 millones de dólares, calculando a la baja. Pero no pasó. ¿Es justo ésto? ¿Es decente que a los pobres se le cobre IVA y a los millonarios en algunas de sus operaciones de venta se les deje ir sin IVA?

Hay personas que dicen que cuando uno habla así de los millonarios anima la lucha de clases. Que no se puede echar a la gente contra los ricos. Que ya volvemos a los setentas. Vaya estupidez. Resulta que quien tiene más puede acaparar dinero vendiendo sin IVA y quien tiene menos tiene que pagar impuestos por sus compras o encarecer sus productos cobrando IVA. Y al que tiene más, aún encima, no se le puede criticar. No nos engañemos. Criticar esta situación no es volver a los setentas, es querer llegar a la verdadera democracia.

El gobierno ha estado insistiendo en que quiere ampliar la base tributaria, porque hay comerciantes informales que venden sin IVA. Pero a estos millonarios no informales, sino insensibles e irresponsables ante los problemas sociales, como que no hay que cobrarles nada. Después negarán que el gobierno de ARENA sea el gobierno de los ricos. Un buen chiste que ya nadie con más de quinto grado se lo cree en el país.

Ciertamente así no se construye nación, patria, ni mucho menos sociedad solidaria. El tema no es si esas ventas fueron legales o no. El tema es si ante ese tipo de ventas, desnacionalizadoras de nuestro propio capital, no hay que tener leyes que garanticen que pasarán a las arcas del Estado al menos unos impuestos semejantes a los que pagan los pobres. Y que no se nos diga que todo el mundo va a declarar los millones recibidos como renta del año y que les van a cobrar el 25% de impuesto como ameritaría. Ciertamente si quien recibió 80, 50 ó 20 millones pagara este año el 25% de lo recibido, habría que añadirle su estatua a la lista de gorditos que tiene el boulevard de los próceres.

Así no se construye país. No podemos hacer un El Salvador de todos, digno, decente, si este tipo de abusos no tiene corrección. Y nadie parece decir nada al respecto. Como si esta danza de millones en El Salvador fuera algo ordinario y de inmediata repercusión en el bienestar de la nación. El FMLN callado. Ojalá tome nota y en vez de preocuparse tanto del nuevo candidato se preocupe sobre todo de sentar parámetros claros y sensatos de justicia social. El Gobierno con sentido humano, al revés del FMLN, no se queda callado. Normal porque la charlatanería les va. Es parte de su éxito. Pero se dedica a hablar de cuestiones irrelevantes o simplemente a seguir gastando dinero en propaganda. Otras instituciones que quieren ganar liderazgo y proponerse como autoridades serias en el campo económico y social también se quedan calladas. Fusades, si se descuida, hasta le rinde un homenaje a estos millonarios insensibles que ni pagan por sus ventas de acciones, ni declaran las exorbitantes ganancias obtenidas por esta operación de compra y venta de acciones. Ciertamente homenajeó al papá de la movida.

A veces da la impresión que vivimos en un circo. Viendo, comentando, discutiendo los problemas que provienen de la injusticia social, y olvidando las principales injusticias de El Salvador. Detrás de toda injusticia grave hay nombres y apellidos, decía el Papa Juan Pablo II. Detrás de las injusticias en El Salvador también hay nombres y apellidos que ni se mencionan, o no se mencionan bien, simplemente por temor. Ojalá nuestra débil democracia sea al fin un día simplemente democracia. Ahora no lo es. Aunque las embajadas y los embajadores, siempre muy respetables y compuestos, ensalcen los logros nacionales. Logros que a veces simplemente se concretan, al final, en decir que ahora ya no te matan por decir lo que se dice en este editorial. Si eso es diplomacia, creo que sobran diplomáticos. Mejor harían los países amigos en dar los sueldos de tanto diplomático a algunas ONG´s de las que trabajan más directamente con los pobres en la defensa de sus derechos.

Enviado por corcartagena el Vie, 2007-05-18 22:08. categories [ ]