Derechos Humanos en la Frontera Sur 2009

APDHA

En el nuevo informe "Derechos Humanos en la Frontera Sur 2009" hemos recogido algunas visiones del fenómeno migratorio desde el Sur, dando voz a quienes difícilmente la tienen, palabras de destacados dirigentes de la sociedad civil en algunos de los países africanos en los que el fenómeno de la emigración (propia y en tránsito) ha adquirido relevancia en los últimos años:
http://www.apdha.org/index.php?option=com_content&task=view&id=730&Itemi...

En el informe también se recoge la complejidad y multiplicidad de los factores que animan a la emigración. Al igual que los factores que la dificultan, desaniman o impiden.

El informe ofrece pruebas de cómo los procesos de externalización en el control de fronteras y la creciente corresponsabilización de países terceros (tanto de origen como de tránsito) en la misma, están teniendo sus consecuencias en los procesos migratorios desde el continente africano.

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía viene realizando desde 1997 un seguimiento de la evolución de los flujos migratorios referidos a España y de las políticas desarrolladas por la Unión Europea y los sucesivos gobiernos españoles para abordarlos y en general reprimirlos y contenerlos.

El Informe Derechos Humanos de la Frontera Sur que presentamos este año cambia relativamente de formato con respecto a años anteriores. En estas ediciones anteriores, han tenido cabida en nuestros informes los análisis efectuados desde diversos colectivos de la sociedad civil europea, como la Asociación Europea de Derechos Humanos, la red Migreurop y otras muchas organizaciones… En esta ocasión hemos pretendido recoger sobre todo visiones del fenómeno migratorio desde el Sur.

Era importante, pensábamos, recoger esa óptica a través de las voces de destacados dirigentes de la sociedad civil en algunos de los países en los que el fenómeno de la emigración (propia y en tránsito) ha adquirido relevancia en los últimos años.
Han participado, entre otras, personas tan destacadas como Khadija Ryadi, presidenta de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, Victor Nzuzi, dirigente campesino de la República Democrática del Congo, Daniel Mounzego, dirigente de la Comisión de Derechos Humanos del Litoral de Camerún y de las actividades pesqueras de ese país o Aminata Traoré, una de las principales dirigentes del movimiento altermundialista en áfrica y ex ministra de cultura de Malí.

En este informe no se presentan nuevos testimonios personales estremecedores sobre la tragedia migratoria africana. Aunque, de alguna forma, también lo son. Se trata de análisis de voces de la sociedad civil africana que nos confirman el contexto en el que se encuadran las migraciones: situaciones de dependencia, de pervivencia de regímenes coloniales, con gobiernos incapaces de gestionar las injerencias y que colaboran con las políticas europeas de externalización del control de fronteras y que miran hacia otro lado ante las crecientes violaciones de los derechos humanos… Son testimonios de un drama personal y colectivo, ante el que ni las organizaciones de derechos humanos, ni la sociedad en su conjunto, pueden permanecer indiferentes.

Los datos, los testimonios, esas realidades a las que nos referimos aparecen ampliamente reflejadas en las voces del Sur que hemos querido incorporar a nuestro Informe sobre los Derechos Humanos en la Frontera Sur 2009.

En cuanto al análisis habitual de estos Informes de la APDHA sobre la evolución de los flujos migratorios y sus consecuencias, destacamos lo ya conocido: el importante descenso de personas detenidas al intentar llegar a las costas españolas.

Según los datos de la APDHA, 8.728 personas han sido detenidas al llegar a las costas españolas durante el año 2009, trescientas más que las que recuenta el Ministerio del Interior. En todo caso, ello supone un descenso en las llegadas por esta vía de más del 45% con respecto a 2008, cuando las detenciones alcanzaron la cifra de 15.572 personas.

Destaquemos en primer lugar varias cuestiones:

La primera de ellas es que el seguimiento de la evolución de los flujos migratorios no se limita a las personas detenidas. Sobre un 30% de las personas que intentan llegar a nuestro país, finalmente lo consiguen… Por tanto, las cifras de personas interceptadas sólo reflejan una parte de la realidad.

La segunda se refiere a que en las cifras aportadas por el Ministerio del Interior no se reflejan el número de personas interceptadas en las costas africanas. Estas son, cada vez más, otro de los resultados del control de los flujos migratorios que la política de externalización ha trasladado a los países africanos.

Resulta difícil concluir cuántas personas son interceptadas en la aplicación de estas políticas de externalización en las costas africanas o aledaños. La APDHA, con muchas dificultades, ha seguido informes de la operativa Frontex, de la Marina Nacional Argelina, de la Gendarmería marroquí y de su Gobierno, o de la policía costera mauritana. Pocas cifras proporciona la guardia costera de Senegal, por no referirnos a Guinea, Gambia o Cabo Verde.

Pero de todo ello, desde la APDHA hemos llegado a la conclusión que no menos de 11.000 personas han sido detenidas en las costas africanas a lo largo de 2009, alcanzando así la cifra de 19.728 personas detenidas intentando llegar a España durante el 2009.
Insistimos en que todas estas cifras no son sino un reflejo de la realidad, que ponen de manifiesto dos cuestiones: un acusado descenso de los flujos migratorios que, paradójicamente, se solapan con un acusado incremento de las razones que obligan a la emigración.

Decimos obligan y no simplemente animan. La desestructuración social, la falta de perspectivas, el colapso de las economías africanas en medio de la crisis no hacen sino impulsar y animar los movimientos migratorios. Y no es motivo de disuasión para ello la situación de crisis que vive Europa. Anotemos aquí que la crisis de la economía europea puede afectar de forma importante a los flujos migratorios desde América Latina, que parten de una situación de origen distinta. No del mismo modo, pensamos, para las migraciones africanas. El corte, el abismo es tan brutal que difícilmente va a desanimar a las personas africanas a intentar encontrar un futuro mas digno.

En cuanto a las razones del descenso de los flujos considerados de forma global, existen diversas interpretaciones. Acojamos aquí en primer lugar la del Ministerio del Interior: se refiere a la eficacia policial y al conjunto de medidas de control adoptadas por el gobierno de España.

Pero el descenso de las detenciones, que no necesariamente de los flujos, tiene muchas más razones. Pensamos que es preciso recoger la complejidad y multiplicidad de los factores que animan a la emigración. Al igual que lo son los que la dificultan, desaniman o impiden. Como hemos dicho en otras ocasiones, las migraciones son de todo menos simples y ordenadas. No obstante apuntamos que los procesos de externalización en el control de fronteras y la creciente corresponsabilización de países terceros (tanto de origen como de tránsito) están teniendo sus efectos.

La vigilancia de las costas es cada vez más férrea por parte de Mauritania, Senegal o Marruecos. Pero a ello hay que añadir el efecto de la implementación de crecientes y férreos controles en las fronteras que cercan el Sahel que tienen sin duda, a nuestro modesto entender, mayor importancia que los propios controles en las costas y aguas por parte de España y el Frontex.

La publicitada presencia de Al Qaeda en esa zona del Sahel no debería implicar como excusa una creciente militarización y represión de las personas que intentan migrar atravesando esa región. La creciente vulneración de derechos que se está produciendo, como pudo constatar una misión de la APDHA a la zona a finales de 2008, es del todo punto injustificable, incrementa las penalidades y sufrimientos y promueve la violación de los derechos humanos de numerosas personas que intentan, simplemente, ejercer su derecho a emigrar.

En todo caso, no está de más resaltar aquí que esos procesos de externalización y creciente militarización de las fronteras africanas están provocando graves sufrimientos y violaciones de derechos en las mismas. La APDHA reivindica que el respeto a los derechos humanos, también en las fronteras, no puede obviarse por razones de control de las migraciones. Y entre ellos, sin duda, se encuentra el derecho a salir y regresar al propio país, tal como recoge el art. 13.2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La APDHA considera positivo el importante descenso que se ha producido este año en el número de personas que han perdido la vida o desaparecido, según los datos que hemos podido documentar. Hemos pasado de 581 en 2008, a 206 muertos o desaparecidos en 20091.

Para finalizar, consideramos necesario insistir en que estas cifras no enmascaran el drama, primero desconocido, segundo obviado y ocultado, y tercero no contemplado ni por los medios ni por la ciudadanía. Pero es un drama que no debiéramos tolerar, ya que da cuenta de la calidad democrática de nuestras sociedades y el respeto de la dignidad y derechos de las personas.

Estas muertes y desapariciones durante las migraciones sólo pueden evitarse apoyando, con respeto, a los países desde donde tantas personas eligen emigrar porque apenas quedan otras alternativas. Desde un cambio en los modelos económicos y sociales a nivel internacional y nacional. Desde el empoderamiento del Sur. Desde otro enfoque en la concepción de las relaciones internacionales. Y todo teniendo siempre en cuenta la necesidad de respetar los derechos humanos en todo momento, especialmente durante los procesos migratorios.

5 de marzo de 2010

Enviado por editor el Mié, 2010-03-10 23:05. categories [ ]